luly

Me llamo Luly, tengo diez años y paso a sexto grado. Soy de Bahia Blanca pero hace más o menos un año me mudé con mi familia a Buenos Aires. Mis papás se separaron así que tengo dos casas. Papá es fotógrafo, mamá es periodista, mi hermano Agustín tiene 14, mi hermana Paula tiene 18 y es insoportable, y está el Gato Combotas, así todo junto y con m, porque antes de la b larga va una m, es regla ortográfica.

28.2.05

Para José


Hay veces que me pongo muy triste y no sé por qué. Mi mamá dice que estoy creciendo. Cada vez la soporto menos a mi mamá, dice cosas tontas o ridículas todo el tiempo. Prefiero salir con papá que me lleva por Corrientes a comprar libros. Corrientes sigue siendo mi avenida preferida, y eso que ahora ya conozco mucho más Buenos Aires. Cuando vamos por Corrientes con papá también tomamos la leche en alguna confitería, y si hay tiempo vamos al cine. Me encanta ir al cine con él. Hay uno que es muy barato, tan tan barato que me causa gracia. Queda cerca de las librerías pero cruzando la 9 de Julio, y se llama Tita Merello. No vamos mucho a ese cine porque casi siempre dan películas para grandes, y casi siempre son argentinas. Fui una o dos veces, y me gustó mucho porque no eran películas especialmente para chicos pero yo las podía ver. Antes el nombre Tita Merello me parecía un nombre horrible para un cine, hasta que papá me dijo que es el nombre de una actriz que ya se murió.
Qué cosa la muerte. Hace poco se murió un amigo de papá y mamá. Se llamaba José y era más grande que ellos, igual a mí me sorprendió. Era como un abuelo, pero muy simpático, cuando venía a casa jugaba mucho conmigo. Era fanático del cine, un poco como papá, creo que por eso eran amigos.
Me explicó mamá que José se murió porque le agarró una enfermedad que se llama Cáncer. Lo puse con mayúscula y no sé si va, pero como me dijeron que Dios va con mayúscula quizá Cáncer también. No tengo ganas de preguntarle a nadie, lo dejo así y listo. José estaba bien hasta que un día se hizo unos análisis. Yo escuché cuando papá le contó a mamá que no habían dado muy bien los resultados. Les pregunté si se iba a morir y ninguno contestó. Pasaron dos semanas nada más hasta que un día llamó la esposa de José para avisar que ya se había muerto. Yo no sé qué haría si le pasa eso a mi papá. Me pondría tan tan triste que no sé.
Me acuerdo de ese día que hablamos de los ángeles. ¿José se volverá angel? Mamá dice que no, que uno se muere y que ya está, que con el tiempo el cuerpo se va haciendo polvito. No me gusta pensar eso. En los ángeles tampoco. No me convence nada de todo eso. Papá está triste porque extraña a José y no se puede hacer nada.